Se casa en Chile primera pareja homosexual bajo la nueva ley de matrimonio igualitario

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    Este jueves entra en vigencia la discutida ley, que tiene por objeto la igualdad entre parejas del mismo sexo. Jaime Nazar y Javier Silva, formalizarán su unión bajo la absoluta legalidad, que implica una reforma a lo que antes fue el acuerdo de unión civil, generando la extensión de los derechos que poseen matrimonios heterosexuales.

    ¿De qué se trata?

    Será un hecho histórico en nuestro país, donde la primera iniciativa para legislar al respecto surgió en marzo de 2008, encabezada por el diputado Marco Enríquez-Ominami acompañado por otros siete parlamentarios; sin embargo, no fue respaldada para su posterior aprobación.

    Trece años más tarde, y debido a la urgencia legislativa que le diera Sebastián Piñera -en diciembre de 2021-, la ley es aceptada por el Congreso. La Sala del Senado aprobó por 21 votos a favor el proyecto, cuya principal función es regular en igualdad de condiciones el matrimonio del mismo sexo, como también otorgará reconocimiento en materia filiativa (sea por adopción o por técnicas de reproducción humana asistida) a las familias homoparentales.

    También la transformación se refiere al cambio de los términos como “padre” y “madre”, reemplazándolos por “progenitor”, mientras que “marido” y “mujer” pasarán a llamarse “cónyuges”.

    Jaime y Javier

    El odontólogo Jaime Nazar y el ingeniero Javier Silva llevan siete años de relación -de los cuales tres son bajo acuerdo de unión civil-, tienen dos hijos y afirmaron que se trata de un “hito histórico para las familias homoparentales”.

    “Siendo padres vimos que era necesario este cambio en la ley, porque el acuerdo de unión civil no protegía a nuestros hijos en el sentido de que si alguno faltaba, el que no es padre biológico no tenía ningún tipo de custodia”, señaló Javier.

    Jaime en tanto, expresó su satisfacción por la publicación en el Diario Oficial de la ley de matrimonio igualitario, acentuando la inexistencia hacia el desamparo de sus hijos, porque “es increíble saber que nuestra familia, nuestros hijos, no tienen nada que temer, que son iguales ante la ley que los hijos de nuestros vecinos, que podemos optar a los mismos derechos”.