Un tremendo impacto en la comunidad hospitalaria del Hospital Sótero del Río y en la comuna en general, generó el deceso del doctor René Sánchez Bascuñán que de acuerdo a la información estaba con diagnóstico confirmado de Coronavirus.

El facultativo que  se convirtió este martes en el primer médico con coronavirus en Chile, quien de acuerdo a los antecedentes que se revelaron en el día de ayer estaba internado  por Covid-19 desde fines del mes de abril. 

El gastroenterólogo, de 67 años, prestó servicios en el mayor centro asistencial de la zona, por lo que no fueron pocos los conocieron sus condiciones humanas y profesionales.

El doctor Gonzalo Menchaca, Director del Hospital Sótero del Río, en conversación con  T13 lamentó el fallecimiento e indicó “Después de luchar mucho contra la enfermedad, nos duele mucho saber que uno de los nuestros, el doctor René Sánchez, gastroenterólogo de toda la vida de este hospital, falleció después de luchar más de un mes con la infección del coronavirus“. 

El profesional destacó que “Él trabajó siempre, desde que llegó de joven al hospital, silencioso, comprometido con sus pacientes, todos lo quisimos mucho y para nosotros es un mártir de la medicina, preciso el Dr. Menchaca.

La subsecretaria de salud, Paula Daza, rindió un homenaje al doctor Sánchez y de otro profesional de la salud fallecido, indicando. “Ellos son ellos la fuerza quienes no han inspirado, son fuerza y orgullo de Chile”.

El deceso del doctor Sánchez ocurrió ayer  martes, a las 15 horas, por un paro cardiorrespiratorio. El estaba internado en la Clínica UC San Carlos de Apoquindo, tras permanecer un mes hospitalizado y tres semanas con ventilación.

Una de sus hijas, Paula, indicó en conversación con La Tercera, que se despidieron de su padre a través de un vidrio, y con las medidas de seguridad que implica el ingreso a la unidad intensiva, donde fue atendido por médicos que fueron alumnos suyos en la UC., detalla el texto.

Su hija reveló que el enterarse de su contagio positivo realizó una reunión familiar y les dijo: “la gente se sigue enfermando, en el Sótero me piden horas con meses de anticipación, y si puedo atenderlos, por qué no lo voy a hacer”, lo que daba testimonio de su alto compromiso con sus pacientes.