El pintor al óleo, uno de los más destacados de Puente Alto, conversa con PALD y comparte sus apreciaciones sobre la cultura y el arte en general.

Más de 50 años lleva  Freddy Martínez Aravena dedicado al mundo del arte. Si bien se ha reinventado laboralmente en diversas ocasiones, su pasión por la pintura es la que motiva su día a día.

“Si yo no pinto, y estoy haciendo otras cosas para sobrevivir, de repente me pongo idiota”, dice entre risas. “En mi caso, debo tener ese contacto, el de ir a ver un paisaje, de proyectar cosas, de vibrar”, agrega el pintor al óleo, uno de los más destacados de la comuna, quien en su taller FAMA (un acrónimo de su iniciales), ubicado en Manuel Rodríguez #0210, entre telas, cuadros y pinceles, conversa con PALD sobre su pasión y se visión sobre la cultura y el arte.

PRIMEROS PASOS, TEMÁTICAS Y OBRAS

-¿Cómo te interesaste por el mundo del arte, y en específico, de la pintura?

-Por mis impulsos básicos yo diría. Siempre tuve la habilidad de hacer  varias cosas. De niño, miraba algo y lo copiaba muy fácil. Era como un juego para mí, como que tenía un mundo paralelo al de la demás gente, en donde  miraba, observaba y dibujaba. Ya cuando cursaba como 2° o 3° Medio me dije “tanto mito que existe con el arte…  cuando salga de acá,  voy a empezar a incursionar solo en esto”.  Nunca he sido de la idea que el arte se tiene que enseñar, el arte es la vida, es sentir. Creo que en una academia, por ejemplo, te vas encuadrando… ahí te pueden enseña la teoría, colores, la jerga, pero eso no te hace ser pintor ni artista.

Revisa entrevista completa en nuestra edición digital: