Al no poder dar sepultura aún a su pareja, se agrega el problema que los cuerpos de los fallecidos fueron erróneamente entregados a familias equivocadas. 

Edith Lefiqueo Ancan (43), es la pareja de Luis Humberto Henríquez Muñoz, quien falleciera calcinado junto a un amigo, tras declararse un incendio provocado por una mala extensión de cables eléctricos en su hogar en calle 9 de Agosto al llegar a La Lechería, en Bajos de Mena.

 La pesadilla de Edith ha ido creciendo y ha sido terrible los momentos vividos junto a sus cuatros hijos que tuvo con su pareja, comenta: “Todo esto ha sido una tremenda pesadilla y un gran calvario para sepultar como se merece a mi pareja, el padre de mis cuatro hijos, toda esta pesadilla partió el día uno de mayo… yo estaba en la Novena región y presencié el incendio en vivo por Facebook, una página lo estaba grabando, pero fue una vecina que me llamó y me dijo que mi casa se estaba quemando, eso fue exactamente a las 03:50 de la madrugada, y ya no se podía hacer nada”.

Lo que vino después fue presenciar la dramática situación de enterarse de que su pareja y una persona en situación de calle que habían acogido en su hogar, había perecido en este dramático incendio, todo fue por una extensión de cable mal instalado que se recalentó y produjo que la casa ardiera por completo”, argumenta.

POR ERROR VELAN RESTOS EQUIVOCADOS

Como si lo anterior fuera poco, vinieron los problemas con el Servicio Médico Legal, que entrega los restos de Luis Humberto Henríquez Muñoz, pareja de nuestra entrevistada, a la otra familia, a la de Juan Carlos Zamorano, la otra persona fallecida, según nos detalla Edith Lefiqueo: “Aquí empezó mi pesadilla y mi calvario, porque el Instituto Médico Legal el día 2 de mayo entregó los restos de mi pareja a la otra familia y no a los que correspondía, que eran los restos de Juan Carlos Zamorano, sin revisar los resultados de las pericias dactilares y biométricas, que se habían mandado hacer a ambos resto”, afirma.

Al querer constatar este error, Edith Lefiqueo, comienza a averiguar lo ocurrido y también para darle cristiana sepultura a su pareja, me informan en el Servicio Médico Legal, que los restos de don Juan Carlos Zamorano, habían sido entregados, yo voy a ver que sucedía con los restos de mi pareja para velarlo acá en la iglesia  y me comunican que todavía no podían entregármelo porque todavía no estaban listos los resultados de peritajes”,

El 4 de mayo, agrega nuestra entrevistada, el SML descubren el error y se autodenuncia, sin avisarle a nadie el cambio de cuerpo, “por lo tanto mi pareja fue sepultada en el cementerio El Prado con la otra familia que no sabían tampoco que estaban los cuerpos cambiados”. Agrega además: “El día 7 de Mayo el Servicio Médico Legal, le avisa a la familia de Juan  Carlos Zamorano, la otra víctima, que hubo un error y que habían sepultado a la otra persona, a Luis Humberto Henríquez Muñoz”, afirma.

 Todo una gran pesadilla para estas familias, las cuales están reuniendo pruebas para presentar una querella por daños y perjuicios, tanto como a la esposa y además como para sus cuatro hijos que llorado la partida de su padre, sin aún poderlo sepultar como corresponde.

Al cierre de esta nota, Edith Lefiqueo recibe la buena noticia de que los restos de su pareja serían entregados. Ocurrió el pasado jueves 27 de mayo.