El delito que terminó con la captura de un peligroso antisocial ocurrió en Puente Alto cuando una banda de delincuentes intimidan y amenazan con armas de fuego a los ocupantes de un vehículo Mercedes Benz. En un par de segundos, les arrebatan el vehículo de alta gama, apoderándose de especies de valor.

Una vez con el botín en sus manos se dan a la fuga a toda velocidad, pero no tenían considerado que todo había quedado registrada en grabaciones de cámaras de seguridad y vecinos aportaron datos relevantes.

Resulta que con el inicio de la investigación se estableció que la matrícula no registraba encargo policial de ninguna naturaleza y correspondía su propiedad a uno de los integrantes de la banda

“Los antecedentes entregados por las víctimas a Carabineros, específicamente datos relacionados con la placa patente del vehículo en el que se movilizaban estos sujetos, permitieron que los funcionarios policiales ubicaran este automóvil en la comuna de San Ramón y procedieran también a ubicar a uno de los individuos que fue reconocido por uno de los afectados”, precisó Nadia Mondiglio, jefa de Flagrancia de la Fiscalía Sur.

De esta forma se iniciaron diversas diligencias per permitieron ubicar a Eduardo Espinoza Herrera, conocido en el mundo del hampa como “El Coyote” ó “Collothe”, como se hacía llamar en redes sociales.

La detención del sujeto se realizó en la vía pública, verificándose que el delincuente poseía diversos antecedentes por diversos delitos y que era  integrante activo de la banda de delincuentes que era investigada por la policía y el Ministerio Público por su participación en una serie de portonazos y encerronas, algunas en carácter de frustrado, en los que también habrían participado menores de edad.

Con su captura, carabineros allanó el domicilio del dueño del vehículo que fue utilizado en la encerrona en Puente Alto, allanamiento que permitió la recuperación de algunas pertenencias de los afectados y que confirmaba su participación en el ilícito que permitió la captura del Espinoza Herrera. En el lugar también se detuvo a otras dos personas por el delito de receptación.

De igual manera,  en la segunda vivienda se incautaron más de 900 papelillos de pasta base de cocaína, 3 armas utilizadas para cometer los atracos y un vehículo Nissan, propiedad de uno de los detenidos, en cuya carrocería tenía varios impactos balísticos.

A raíz de las diligencias, los imputados pasaron a control de detención por el delito de robo con intimidación, receptación y por infracción a la ley 20.000, que sanciona el tráfico de drogas.

El principal blanco de investigación fue formalizado y quedó en prisión preventiva.