La “tía Vicky” siempre se ha preocupado de los vecinos y vecinas  de su querido “pueblito” del Cajón del Maipo.

En la reciente feria de emprendedoras que se llevó a cabo en el frontis de la Municipalidad de Pirque, a la que asistieron tanto autoridades metropolitanas y locales, se destacó el tesón y trabajo de tres “Mujeres con coraje”: la puentealtina María Ximena Alvear, presidenta de la agrupación Manos Mágicas;  pircana, Eliett Henríquez, de Rafaela Mazapán y la cajonina Victoria Ortega, quien vela por su comunidad de El Alfalfal.

Al entregarse el reconocimiento a la “Tía Vicky”, como se conoce de cariño a Victoria Ortega, la Delegada Presidencial Provincial Cordillera, Mireya Chocair, se salió de protocolo y tuvo unas palabras para destacar su labor en el aluvión que afectó a la comuna cordillera a principios de año: su voz activa ayudó que durante la emergencia en San José, a fines de enero, se pudiera realizar la evacuación preventiva de dicha localidad. La tía Vicky coordinó todo, ella es una líder natural y siempre está pendiente del bienestar de su comunidad”.

Doña Victoria Ortega (67) es una cajonina de toda la vida. Siempre he vivido en mi pueblito. Mis padres también eran de acá, mi madre cuidaba chivitos y cabritas y mi padre llevaba turistas a la cordillera. Somos 9 hermanos, y yo soy la mayor de las mujeres”, comenta.

Hace ya varios años se desempeña como dirigente vecinal, siendo parte del Comité de Adelanto de El Alfalfal, por lo que ha estado ligada a temas de su localidad por mucho tiempo, lo que la ha llevado a tener un contacto cercano con las autoridades, siempre velando por una mejor calidad de vida para sus vecinos y vecinas.

Además, la “tía Vicky” atiende en su local “Estefanía”, muy conocido en el sector, en donde ofrece pan amasado, pizzas, chorrillanas, etc. Un paso obligado si va de visita a El Alfalfal.

FUERZAS DE FLAQUEZA

La cajonina  ya décadas anteriores, supo de la fuerza de la naturaleza y de lo que ésta era capaz de provocar: en 1987, fue una de las afectadas del aluvión en El Alfalfal, evento en que se perdieron cientos de vidas, incluidos familiares de doña Victoria.

El aluvión se llevó a mi madre, un hermano, mi cuñada y una sobrina”, recuerda con voz temblorosa. Consultada por cómo alguien se puede poner de pie nuevamente tras semejante tragedia, responde: con harta fuerza no más. Siempre me he considerado una mujer con esta característica. Tuve que literalmente sacar fuerzas de donde no las tenía,  luchando por mis hijos. Me costó muchos años reponerme, pero acá la gente, los vecinos, somos  muy unidos y siempre estamos tirando pa’delante”.

Cuenta que el aluvión de este año le trajo de vuelta todas esas vivencias, pero esta vez se lo tomó con más calma, y además las labores de prevención ayudaron muchísimo. Unas personas  se pusieron a llorar cuando comenzaron a evacuar, y yo les decía que no bajaran los brazos, que debíamos estar juntos y confiar en Dios, que nada malo iba a ocurrir, y esta vez no tuvimos nada que lamentar”, sostiene.

Dice eso sí, que hay una situación que por años ha aproblemado a los residentes del lugar: el tema de la regularización de los títulos de dominio, por lo que se ha reunido con diversas autoridades buscando una solución, asegurando que les gustaría poder llegar a buen puerto en dicha materia antes de abandonar este mundo. Seguiré luchando por esto hasta que Diosito me diga que me tengo que ir de este mundo”, finaliza.