Interminables tacos en las principales arterias de la comuna y también en calles cercanas a los lugares de votación, sin contar las extensas filas de votantes, están marcando la tónica en esta jornada histórica para el país.

Ejemplo de estas situaciones es lo que se está viviendo en el Colegio San Carlos de Aragón, establecimiento en el que la fila de votantes se extiende a la intersección de las avenidas San Carlos y Concha y Toro, extendiéndose hacia el por la segunda de las arterias, llegando a la estación las Mercedes del Metro.

Lo propio ocurre en el Liceo Industrial, centro de votación en el que las filas se extienden casi por cuatro cuadras, llegando a calle Eyzaguirre.

Distinta es la situación en el Liceo Pedro Lagos, conocido como “la Conso”, lugar en el que no se registran aglomeraciones.

El lento avance se debería a las medidas de resguardo sanitario que se están adoptando por la pandemia.

En cuanto a las calles de la comuna están literalmente atochadas y en buen chileno “los vehículos andan a la vuelta de la rueda”.

Usuarios y votantes han manifestados problemas con la locomoción colectiva lo que hace  difícil los desplazamientos.