Mónica Díaz emprendió con una ferretería en Puente Alto, en medio de la pandemia, pese a no poseer mayor experiencia en el negocio.

Hace poco más de 8 meses abrió sus puerta la Ferretería “Don Miguel”, ubicada cerca de la esquina de Eduardo Cordero con Santa Elena. El emprendimiento nace de parte del matrimonio conformado por  Mónica García y Miguel Díaz.

Hasta el momento hemos tenido una muy buena respuesta y aceptación por parte de los vecinos del sector y de nuestros clientes, pues agradecen que se haya instalado un negocio de este tipo en un barrio residencial, por lo que no tienen que ir por ejemplo, al Sodimac a hacer filas para ingresar, dado el contexto de la pandemia, demorándose más en sus compras”, señala Mónica.

Cuenta que la idea de emprender nace luego de quedar sin empleo. Estuve 13 años en una gran empresa, y a causa del estallido social hubo reducción de personal y resulté afectada. Ya en el 2020 traté de buscar trabajo y vino lo de la pandemia, lo que puso todo cuesta arriba más aún, y tomé la decisión de invertir el finiquito, mi esposo me apoyó ya que el también quedó sin trabajo posteriormente, así que le dimos para adelante no más”.

Fue así como ambos comenzaron a buscar un local en la comuna, y tras varios intentos, finalmente llegaron al de la Población San Carlos, indicando que todos se dio de forma natural y sin problemas. La corredora no puso problemas, pese a que ambos nos encontrábamos desempleados”.

GIRO EN 180°

Mónica cuenta en temas  de ferretería no contaba con mucha experiencia, solo en atención al público en mi antiguo empleo, en una empresa de repuestos de automóviles, en donde también me desempeñé en otras áreas.  La verdad es que mi gran fuente de conocimiento han sido los mismos clientes, y eso ha sido muy gratificante. En este trabajo hay un aprendizaje constante, y eso me motiva aún más”.

Su marido, con quien atendía diariamente, ya encontró un nuevo trabajo, por lo que actualmente la acompañan dos hermanos. Muchas personas se sorprenden que una ferretería esté a cargo de un mujer, rubro mucho más asociados a lo masculino, por así decirlo, pero eso no me afecta para nada”, asegura.

El caso de Mónica es un ejemplo de reinvención en medio de los difíciles momentos que se viven actualmente. Al respecto, sostiene: vi la oportunidad, la tomé y afortunadamente todo se ha ido dando de buena forma. Estoy bien contenta y agradecida, sobre todo de la respuesta de la gente, quienes son mi mejor publicidad productos de sus buenos comentarios”.