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InicioReportajeDirigenta fue expulsada por organización criminal de campamento en Puente Alto

Dirigenta fue expulsada por organización criminal de campamento en Puente Alto

– Se trata de integrantes de una banda organizada de delincuentes que se toman casas para posteriormente cobrar millonarias cifras para ser devueltas.

– La denunciante relata que hasta hubo disparos dirigidos a sus hijos que también habitaban en el campamento “Millantú”.

Con casi 10 años en Chile, la colombiana Silvana Patricia Vélez jamás pensó vivir la más aterradora experiencia de vida. Delincuentes en medio de disparos y de amenazas reiteradas, la hicieron huir del campamento “Millantú”, dejando abruptamente atrás casi cinco años de trabajo social.

EL ORIGEN

La tragedia tiene su origen hace aproximadamente ocho a nueve meses, cuando integrantes de una banda delictual organizada comenzó a tomarse las casas de sus propios vecinos. Explicó Silvana que las tomas se producían cuando los pobladores salían a trabajar. “Al momento de regresar los vecinos se encontraban con sus cosas afuera, entonces comenzamos a meternos que para esto no se repitiera”, detalló nuestra entrevistada.

“Hablamos con la gente que se las tomaba, recuperábamos  las casas, por lo que me fui convirtiendo en un problema para ellos”, precisó la dirigente, explicando que en una ocasión los sujetos también de nacionalidad colombiana se tomaron hasta  la sede social.

Según detalló la denunciante, en por lo menos cuatro ocasiones los integrantes de la banda exigieron dinero en efectivo para la entrega de los inmuebles, cifras que iban desde los cuatrocientos mil pesos hasta más de tres millones de pesos en efectivo. “Entregaban las casas, pero no los bienes, ya que se los robaban”, aseguró, detallando que hasta el momento las víctimas son solo ciudadanos extranjeros (peruanos, haitianos y ahora colombianos), en distinta situación migratoria.

Cabe consignar que en éstos cinco años viviendo en el campamento, Silvana a desarrollado trabajo territorial en un Comité de vivienda con personalidad jurídica establecida, participación en una olla común y en organizar la obtención de suministros básicos como la luz, el retiro de la basura y una larga lista en otros temas sociales, ganándose un prestigio al interior del asentamiento ubicado al oriente de la comuna.

“Siempre hay que gente que necesita ayuda y ahí estábamos apoyando. Estábamos muy organizados y desarrollando una labor social intensa”, aseguró la dirigente vecinal de 43 años.

“SI ME LA ENCUENTRO EN LA CALLE LA MATO”.

A propósito de la decidida intervención de Silvana Vélez, que incluyó la ayuda a un joven que resultó muerto tras un ataque en los estrechos pasajes del campamento, la mirada de los delincuentes se dirigió a ella. El día de 28 de febrero recibió una amenaza de muerte que llegó a través del teléfono celular de mi hija. “Doña Silvana tiene que desalojar, tiene tiempo hasta mañana (día 29). Si me la encuentro en la calle, la mato”, rezaba el breve mensaje.

Fue tal el descaro de los antisociales que en la amenaza le indicaban que considerando la labor social desarrollada por ella  le daban tiempo para retirase voluntariamente. “No hubo  tal consideración… ellos nos querían dejar en la calle y que nos fuéramos de ahí”, sentenció a PALD la mujer.

A raíz de los hechos se realizó una denuncia, pero resulta que el “Día del desalojo”, Silvana, por distintas vías, se enteró de quien era el teléfono a través del cual me hicieron la amenaza. Se trata de un sujeto conocido, por lo que terceros fueron a conversar con él, pero lo único que obtuvieron fue conocer de primera fuente la decisión tomada por la banda delictual.

TAMBIÉN LA FAMILIA

 A esta altura no solo Silvana resultó afectada, sino que las amenazas de muerte y obligación forzada de salir del lugar también apuntaron a dos de sus hijos que viven en el mismo campamento Millantú.

“A mi hijo, después de las 19:00 horas, fue a sacar su moto y la ropa para trabajar, pero se encontró con que también estaba en la sentencia de desalojo y hasta lo corrieron a tiros, por lo que tuvo que escapar. Lo mismo pasó con la casa de mi hija, la que llenaron de tiros. Ella está embarazada y le destrozaron su casa”, aseguró.

“Somos personas de trabajo, no nos metemos en nada ni con nadie y a mi hijo lo atacaron solo por el parentesco directo conmigo”.

Para salir del lugar tuvieron finalmente el auxilio de la fuerza pública (personal de carabineros), por lo que con las medidas de resguardo y seguridad necesarias, pudieron retirarse del campamento en dirección a un lugar más seguro y que razones obvias Silvana prefiere mantener en reserva.

A raíz de lo anterior Las casas quedaron abandonadas y por éstos días están viviendo de allegados en un domicilio particular de un amigo. “Estamos aquí todos, viviendo hacinados, durmiendo en el suelo.  Somos tres familias y somos siete personas (dos menos de edad, el resto adultos y una bebé que está por nacer)”

Lo anterior está también asociado a una notable pérdida económica. En éstos cinco años viviendo en el campamento ella “invirtió” una suma no menor a los site millones de pesos, mientras que sus hijos en montos cercanos a los cinco millones de pesos. “No estamos dispuestos a volver, lo primero es nuestra vida. Es importante la pérdida material, pero no queremos estar en riesgo de muerte” enfatizó

Silvana Vélez indicó que hacer público su caso es para prevenir a la gente. “Estas cosas pasan en el campamento. Hay delincuentes organizados, hay gente mala dentro del campamento y no pueden afectar a las personas de trabajo.

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