Con tan solo 14 años tuvo que estudiar y trabajar para ayudar a su madre que tenía que alimentar cuatro hijos. A los 12 años llegó a Puente Alto, proveniente de la comuna de Peñaflor, donde tuvo su primer trabajo en casa particular, y de ahí nació la idea de hacer costura, yéndose a estudiar en la escuela EFA, donde su madre le pagó un curso de costura de moda completa y de ahí nunca más se separó de una máquina de coser.        

          Amada Carvallo Vergara, 62 años, separada hace mucho tiempo; seis hijos. Hace 50 años que vive en San Gerónimo, Puente Alto.

A los 15 años se sentó a una máquina de coser y de ahí no paró de trabajar; nos cuenta Amada Carvallo.

Todo el mundo la conoce como “La Estrellita” ya que su local de costura lleva este nombre en homenaje a su hija fallecida desde hace muchos años: “Como le comentaba, comencé desde muy temprana edad y por una gran necesidad, primero comencé a trabajar a los 12 años en casa particular, mi madre tenía que alimentar a seis hijos, no era fácil, yo decidí estudiar y trabajar, aprendí bastante bien la costura ya que mi madre me pagó el curso de moda completa, me desarrollé bastante bien y a los 15 años me senté en una máquina de coser y nunca más me he separado de ella, llevo 50 años en este rubro, que fue muy bueno, pero, el estallido y la pandemia mató todo, se puso malo el negocio, como se dice no llueve pero, gotea”, afirma. 

          La Estrellita o Amada, trabajaba en casa, para luego ingresar a un taller y, posteriormente, en la noche, continuaba laborando para poder cubrir los gastos de casa y sus hermanos, ayudando a su querida madre: “Comencé trabajándole a Falabella, en el paradero 5 de Vicuña Mackenna, yo hacía guantes de felpa, en esos años yo te diré que hace 27, a mí me pagaban tres pesos por par de guantes, luego ingresé a la Protectora de la Infancia, estuve 25 años fabricando uniformes”, acotó.

          Luego nuestro personaje de la semana, llegó a trabajar al Persa Concha y Toro, donde hoy tiene su local de Costura La Estrellita, fue una de las primeras en llegar a este persa donde solo habían tres personas, y colocando una maquinita fuera, una máquina manual y luego una a pedal, nos agrega: “La primera costura que hice me recuerdo bastante bien, hice una basta, después fue un cierre al mismo caballero, así fueron mis inicios acá en el persa Concha y Toro hace 22 años; mi local se llama “La Estrellita”, en homenaje a mi hija quien falleció, yo necesitaba tener algo de mi hija para siempre y le coloqué al local el nombre de ella, toda la gente me dice estrellita y yo me llamo Amada”, aclara.

          Este local está en el Persa Cocha y Toro local 16 A, pasillo al fondo, en donde hay locales de celulares y es el único de costura que existe.

Amada Carvallo Vergara, nuevamente toma posición en su máquina de coser ya que le llegaron clientes y la “Estrellita”, como siempre, los atiende de manera gentil; ella, recibe todo tipo de arreglos, cierre, bastas y otros, realizando un trabajo muy profesional.