La oficina de la AFC en Puente Alto ha registrado un alto flujo de personas esta última semana.

Dada la emergencia sanitaria producto de la pandemia del Coronavirus en nuestro país (y a nivel global) es que muchos rubros de la economía de han visto afectados, como los son el caso de restaurantes, pubs y centros comerciales, entre otros, que debieron cerrar sus puertas de forma preventiva y hasta nuevo aviso, para evitar de esta la propagación del COVID-19, por mandato de la autoridad central.

Esto lamentablemente ha provocado un efecto no deseado, pues gran cantidad de trabajadores han sido despedidos de sus empleos, en muchos casos, por no contar las empresas con los dineros correspondientes para seguir cancelando el sueldo mes a mes a sus empleados. De esta forma, muchas personas han ido a cobrar el seguro de cesantía correspondiente.

En la sucursal de la AFC en Puente Alto, ubicada en Balmaceda 371, local 109, se ha  registrado un alto flujo de personas esta última semana, con largas filas, debido a esta situación.

Pese a que la recomendación de las autoridades de gobierno es evitar las aglomeraciones, las personas que asisten no pueden seguir esperando, ya que requieren su dinero cuanto antes.

TESTIMONIOS

Dayana Donoso, que se encontraba en la fila esperando su turno de atención, trabajaba desde hace 8 meses como vendedora de planes móviles Movistar, actividad que realizaba en terreno. “Me desvincularon el lunes, junto a otros compañeros. Era complicado, pues nadie iba a estar contratando planes con todo esto que está pasando, menos saliendo a la calle.  Tras cobrar el seguro, solo me queda estar en la casa y guardar cuarentena no más”, indica.

En tanto, Felipe Quiroz se desempeñó por 7 años como  maestro de cocina en el local de la comuna de Macul  de la cadena de restaurants Le Fournil. “Llevaba harto tiempo, y es  una pena muy grande el quedar sin trabajo, así como también le pasó a mis compañeros, con quienes compartíamos  a diario. El local tomo la determinación de cerrar… Esto me pegó más fuerte que por ejemplo, lo que sucedió con el estallido social, pues algunos locales de la cadena igual seguían abiertos y había dinero para continuar cancelando los sueldos, pero con esto del Coronavirus, era insostenible. Tengo familia, tres hijos, así que el panorama se ve mal”.

“Yo trabajaba en la tienda Bata que del Mall Tobalaba, que cerraron la semana pasada”, cuenta Cristián, de nacionalidad colombiana. “Estuve buscando empleo, pero me ha sido difícil, pues tengo mis papeles vencidos, y extranjería hasta la fecha no me ha dado ninguna respuesta, por lo que para mí todo esto ha sido doblemente complicado. Así como me ve, estoy atado de manos por el momento”, añade con molestia.