Sergio Mora: un puentealtino que pese a las adversidades mantiene su oficio de reparación de calzados

3884

Son muy pocos en nuestra comuna los trabajadores que se encargan de reparar o fabricar calzados, antiguamente en numerosas esquinas de Puente Alto se asomaban letreros como “cambio de tapilla en 10 minutos”, “reparación de zapatos”, o “zapatos a la medida”, eran recurrentes, los locales se atestaban de personas ansiosas por recibir este servicio. Hoy día, gracias a distintos factores, ya sea pandemia, calzado que hoy es “desechable”, producto chino en cantidades exorbitantes, hacen que estos locales vayan desapareciendo; sin embargo aún quedan algunos y nuestro personaje semanal trata sobre uno de ellos.

Es la historia de Sergio Mora Peña, nuestro vecino, que es nacido y criado en la comuna, tiene 57 años, tres hijos; su primera etapa de existencia la vivió en la población Teniente Merino, mientras que hoy, reside en la insigne Maipo; sus estudios los cursó en la escuela del mismo nombre, ya que quedaba cercana a su hogar.

Hoy atiende bajo agendamientos personalizados, ya que complementa su oficio con otro trabajo relacionado al transporte de pasajeros. Cabe decir que aparte de reparar calzado, Sergio lo hace según medida del interesado, en mayor grado hacia sus clientes varones, porque horma para mujeres conserva solo algunas, el calzado de vestir para niños es otra de sus creaciones. “Es difícil encontrar lo último, sobre todo cuando los niños deben vestir elegantes para un bautizo o matrimonio”, señala nuestro personaje.

Fue por primera vez padre muy joven, a sus 18 años nació su primera hija, lo cual lo obligó a ingresar al mundo laboral, recordó de sus inicios en este ámbito: “Desde chico he trabajado en varias cosas, empecé muy niño apenas con diez años cortando porotos, después de dos años entré ayudando en un almacén de unas personas muy buenas que me enseñaron mucho, gracias a eso no seguí un mal camino”.

Se desempeñó como “tío de furgón”, de la escuela especial Espiga, cuyos alumnos sufren de síndrome de down a lo que precisa: “Me gustaba mucho trabajar con esos niños, son muy especiales, todavía me encuentro con mamás y me saludan con mucho cariño”.

Al mundo de los zapatos entró cerca del año 1980, a través de un amigo al cual iba a entregar colaciones. Conoció este oficio y aprendió mirando, no necesitó de cursos especializados, ya que la vida de antes apuntaba hacia un sentido de simpleza, donde más que profesionales, eran autodidactas que ponían todo su corazón en cada trabajo.

Con respecto al rubro que va desvaneciéndose, sumado al escaso interés de la juventud por seguir esta labor, Sergio opina: “Los zapatos son muy baratos, pero la gente que sabe compra de buena calidad y los jóvenes estudian, quieren sacar una carrera o bien se interesan en un campo laboral que les de dinero rápido”.

Comenta que la pandemia en el período de restricciones de libertades y toque de queda, fue muy dura, por lo que decidió agregar servicios a sus clientes, entre los cuales se encuentran tapices de sillas, sitiales, forraje de puertas de autos en cuero, gasfitería, entre otros.

Junto a su primera esposa mantuvo una relación de 25 años y actualmente se encuentra en pareja de Angélica, con quien formalizó hace 6 años. En relación a como sus vidas se cruzaron, Sergio comentó que fue una casualidad, o quizás los unió el destino, éste es su relato: “A la casa de ella fui muchas veces y jamás la vi, es una cuestión muy loca; pasa que mi hijo tenía un compañero de curso llamado Bryan, cuando él lo invitaba a cumpleaños siempre lo iba a buscar y nunca supe que mi pareja actual era tía del amigo de mi hijo”.

Y entonces el universo confluyó para la unión de ambos, cuando “vino la mamá de ella a buscar unos zapatos que había reparado, diciéndome que venía a retirar los zapatos de su hija, a quien ubicaba como apoderado del colegio, pero me habló de su otra hija, de nombre Angélica, quien vivía en la casa donde fui muchas veces, bueno después nos conocimos y aquí estamos juntos y felices”.

Nuestro medio tuvo la posibilidad de apreciar sus trabajos, donde se refleja calidad, minuciosidad, cariño y entrega. Para los interesados en reparar o mandar a hacer zapatos a medida, dejamos el contacto de Sergio Mora (+569 85727600), nuestro protagonista de la semana en nuestra sección “Una labor…una personaje”.