– Entidad que aglutina a más de 300 clubes de la comuna tuvo una dura tarea en los momentos más fuertes de la pandemia.

– El objetivo central era no dejar abandonados a sus usuarios, donde el miedo y ansiedad se apoderaban de los adultos mayores.


Luego de la declaración del estado de excepción constitucional de catástrofe a raíz de la pandemia por el covid-19 -hecha efectiva el 18 de marzo de 2020-, la mayoría de las actividades masivas del país fueron suspendidas hasta nuevo aviso.


               En marzo de ese año, en Puente Alto, el propio alcalde Germán Codina, les explicaba  a más de 600 adultos mayores de la situación sanitaria que viviría el país y de los alcances de la pandemia.

 
               Codina les dice a los presentes en un encuentro realizado en el gimnasio municipal “Irene Velásquez” que la situación venía un poco complicada y que había que  estar preparados.


               Carlos de la Peña, encargado de la Oficina del Adulto Mayor de la municipalidad de Puente Alto, recuerda ese momento y detalla cómo fue el cambio radical que vivieron con los adultos mayores de la ciudad, quienes no podían quedar a la deriva.


               “El alcalde les dijo que probablemente ‘tengamos que tomar las mismas determinaciones de los países que en esos momentos estaban con dificultades. Y probablemente tengamos que quedarnos en las casas”, recordó de la Peña.

UN AÑO DE ACTIVIDADES
               El momento clave de toda esta primera situación fue cuando a pesar de seguir organizando el año, el Ministerio de Salud  determina que los primeros que tenían que estar en su hogar son los adultos mayores.

En Puente Alto poco más del 10% de la población tiene más de 60 años de acuerdo al último Censo de 2017. Es decir, entre 70 a 71 mil personas.

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