Pedro Araya, artesano puentealtino, lleva más de 60 años confeccionando productos de este noble material. “Puedo llevar a la madera cualquier cosa que me proponga”, afirma.

En una reciente feria de emprendedores desarrollada en el frontis de la Delegación Provincial Presidencial de Cordillera, se encontraba presente Pedro Araya, quien destacaba con sus trabajos realizados en madera: paneras, fruteras, servilleteros, bandejas para el desayuno, hueveras con forma de gallina, así como pisos transformables en maletas, portarretratos y bellos cuadros en relieve, más una oferta de juguetes para los más pequeños, era posible apreciar en su puesto: no perecía haber límites para la imaginación del artesano.

“La verdad es que puedo llevar a la madera cualquier cosa que me proponga”, afirma don Pedro, quien bautizó a su negocio con el nombre de “Artesano Forastero”. “Asimismo, siempre estoy innovando con nuevos productos, como una mesita que tengo acá, que tiene dos bancas y una mesa, parecida a las que ve en los campings, la que se dobla y se transforma en un sillón, que es bastante cómodo”, agrega.

Si bien el artesano se denomina como autodidacta, las bases de sus conocimientos las aprendió a temprana edad, pues trabajó en diferentes empresas forestales del sur de Chile.  “A los 17 años entre a Forestal Colcura, y una de mis primeras tareas fue la de crear aros de amasar para las máquinas, fabricando rodillos hechos completos de madera”, recuerda.

UNIENDO FUERZAS

Todos esos aprendizajes de décadas, don Pedro los volcaría a la artesanía en madera, pero no sería hasta solo cinco años atrás que decide formalizar su negocio, conociendo asimismo a más emprendedores de la comuna, uniendo fuerzas y siendo miembro posteriormente de la agrupación “Manos Mágicas”, de la cual hoy también es su secretario. 

“Hemos expuesto en diversos lugares de la comuna, se agradecen los espacios que nos han entregado, tanto la Delegación Cordillera como la Municipalidad de Puente Alto (…) Como artesano, fue complicado el momento más duro de la pandemia, pues la madera estaba escasa, y la gente no compraba ni hacía encargos, por miedo a que los productos pudieran venir ‘contaminados’… pero igualmente pude tener un buen stock, y ya con menos restricciones, puede vender bastante”, sostiene.

Finalmente, agrega: “si alguien desea encargarme algo, no hay ningún problema. Pueden contactarme a mis redes sociales, en Instagram como @artesanoforastero, en donde pueden ver mis trabajos.  Agradezco a quienes valoran lo que hago, y apoyan a los artesanos y su bello trabajo”.