Vecinos del sector de Tobalaba con San Carlos alertaron durante la tarde de ayer a Carabineros sobre una  fiesta clandestina, donde participaban al menos 30 personas, en una vivienda abandonada. 

En el lugar, los asistentes tenían  música a alto volumen, además de estar bailando y consumiendo bebidas alcohólicas.

Tras la denuncia la policía uniformada llegó al evento clandestino, lo que derivó en una fuga de la  mayoría de los asistentes.

Sin embargo, siete personas lograron ser detenidas: cinco menores de edad y dos adultos.

“Gracias al oportuno aviso de vecinos, carabineros de la subcomisaría Las Vizcachas pudo detectar una fiesta clandestina que se realizaba al interior de un domicilio abandonado sin cierre perimetral. Se logró la detención de siete personas, dos adultos y cinco menores de edad, tres de ellos hombres y dos mujeres“, precisó el capitán Juan Pablo Martínez, oficial de ronda de Prefectura Cordillera.

Este hecho se suma a otros donde un grupo de personas se coordina para realizar fiestas, las que por la pandemia están totalmente prohibidas.