Detectives de la Brigada Antinarcóticos Sur de la PDI logró la detención de tres personas investigadas por delitos relacionados con la infracción a la ley de armas y de drogas. Según la policía, dos se dedicaban a la venta y distribución de droga a narcotraficantes en Puente Alto, mientras que el otro les daba acceso a municiones.

La diligencia policial conocida como “Operación Cordillera” permitió también la incautación de 12 armas, entre las que se contaban escopetas y revólveres, un kit de estabilización, más de 2.300 cartuchos de distinto calibre, $950 mil en efectivo y ocho plantas de cannabis sativa, avaluada en $4 millones, según se detalló.

 “El delito base de esta investigación es el tráfico de droga y derivado de esto se pudo obtener a este traficante que contactaba al armero con la finalidad de tener munición. Si bien es cierto es materia de investigación, el armero también era contactado por otros sujetos con la finalidad de obtener munición“, precisó el inspector César Jerez.

A lo anterior que “durante la investigación se pude determinar que uno de los detenidos proveía de armas y provisión a distintos narcotraficantes y delincuentes de la zona sur de la Región Metropolitana. Asimismo, se pudo verificar que parte de esta munición la obtenía gracias a su condición de deportista e instructor de tiro, destinando parte de esta munición para la venta ilícita a distintos delincuentes”.

Mientras que respecto al tráfico de armas, puntualizó que “al contar con los debidos permisos por su condición de deportista e instructor, obtenía a un precio asequible la munición. No obstante, al venderla de manera ilícita, doblaba su precio vendiendo cada caja de munición en aproximadamente en $60 o $70 mil, obteniendo grandes ganancias por esto”.

Los sujetos fueron puestos a disposición de la justicia quedando dos de ellos en prisión preventiva. Al término de la audiencia se fijó un plazo inicial de cierre de investigación de seis meses.