Las diversas vivencias y caminos que Pedro Córdova ha experimentado en su vida, se han materializado en su primer libro.

“Nací en el año 1941, en un conventillo en la calle Eyzaguirre”, cuenta don Pedro Córdova, un puentealtino de tomo y lomo, de “orígenes muy humildes” como él mismo se describe, un cabro chico que metía las patas en las acequias, y que nunca pensó en, por ejemplo,  viajar fuera del país”.

Dice que por circunstancias de la vida, fue tomado diferentes caminos en su existir. De joven, estudiaba decoración de interiores cuando tuvo que cambiar de carrera, debido a que su esposa quedó embarazada (buscando algo más “estable”),  ingresando a Pedagogía en Artes Plásticas en la Universidad Técnica del Estado (hoy USACH). Para ayudar a costearla, trabajó en la Papelera, como ayudante, “de peuco, como se le decía por esos año, el de los mandados, no fue algo muy gratificante la verdad, pues los trabajadores mayores me jugaban muchas bromas pesadas”, comenta, teniendo que hacerse respetar en varias ocasiones.

Una vez egresado, trabajó en varios colegios de la comuna, entre ellos la Escuela Juan Alcaíno y el Liceo Nuestra Señora de Las Mercedes. “Luego estuve en el Instituto San pablo de La Florida, en el Lasalle, fui inspector en el Liceo Nocturno de Puente Alto, así como profesor de la cátedra de Metodología de las Artes Plásticas en la Universidad Técnica del Estado”, sostiene.

Asimismo, su talento lo llevó a ser  ganador del concurso pictórico por el 76° aniversario de Puente Alto en 1976, y ha exhibido  sus obras pictóricas en exposiciones tanto en la capital provincial como en otras comunas del Gran Santiago. Sumado a eso, jugó futbol hasta los 75 años, formando parte de equipos tales como el Olimpia de Puente Alto.

Siempre he sido de la idea que la clave para que una persona pueda surgir en la vida es una buena educación, gratuita, para todos, que brinde oportunidades, para que se pueda llegar lejos por el talento, sin tener que esforzarse de más ni pasarlo mal, o estar endeudado de por vida”, reflexiona.

NO ME VENGAN CON CUENTOS

Todas las vivencias por las que ha atravesado en estas ya ocho décadas de vida, Pedro Córdova las plasmó en su primer libro “No me vengan con cuentos (tengo los propios)” editado recientemente, de forma totalmente autogestionada: una antología en la que a través de diversos personajes se ve reconocido, en el cual es posible además encontrar diversas locaciones emblemáticas de Puente Alto y sus alrededores, obra que también contiene ilustraciones de su autoría.

En cada una de las historias intento dejar una enseñanza. Son cuentos cortos, muchos de los cuales ya había escrito hace muchos años. Era un largo anhelo que al fin puedo llevar a la realidad”, concluye emocionado.