Armamento de guerra se utilizó en el ataque de Lumaco, el que dejó tres heridos, muriendo uno de ellos horas después. Dicha información fue confirmada por Fiscalía tras un informe balístico.

¿Qué pasó?

Municiones de alto calibre, pistolas y escopetas, fueron las armas utilizadas en la arremetida contra trabajadores forestales en Lumaco, y que terminó con uno de ellos muerto tras ser baleado en la cabeza.

El antecedente lo corroboró el fiscal regional del Ministerio Público, Roberto Garrido, tras recibir un informe pericial de la PDI, quienes estuvieron realizando diligencias en el lugar.

El informe balístico preliminar precisó que se logró establecer municiones de guerra, precisamente una 7.62 que fue disparada desde un fusil.

Además, 16 casquillos provenientes de una escopeta calibre 12 y una pistola calibre 9 mm.

Este miércoles se espera conocer la munición que le quitó la vida a Segundo Catril Neculqueo de 66 años, luego que el Servicio Médico Legal realice la autopsia.

Disparos

El ataque fue contra un minibús que transportaba unos 30 trabajadores contratistas de la CMPC, siendo tres de ellos lesionados producto de los disparos.

Segundo Catril Neculqueo recibió un impacto que lo mantuvo en riesgo vital, pero murió horas después producto de la herida.

El segundo trabajador, de 33 años, que fue identificado con las iniciales T.N.M.C., terminó con una fractura de mandíbula por impacto de proyectil, además de lesiones en el cuero cabelludo. Se informó que se encuentra estable dentro de su gravedad, a la espera de ser trasladado hasta el Hospital Clínico de la Universidad Mayor.

El tercer trabajador afectado, de iniciales J.R.C.A. de 25 años, quedó con una herida facial leve, por lo tanto fue dado de alta.