Parlamentario UDI sostiene que la pandemia es algo “gigantesco” y que habrá que trabajar mucho para recuperar la economía y los empleos.

En conversación con PALD, el diputado gremialista fue sincero con la situación que está viviendo el país y con la labor de los alcaldes del distrito 12 que representa.

El congresista manifestó que ha faltado información desde el nivel central para que los alcaldes sean más eficaces en su labor.

SE ESTÁ ACTUANDO DE BUENA FE

-¿Cómo evalúa la labor de los alcaldes ante esta crisis sanitaria?

-En el caso de Puente Alto y con los poco recursos que tiene  ha tratado de enfrentarse a esta pandemia que ha puesto de rodillas a todo el mundo. Claramente el alcalde ha ido en la línea que se espera, de estar con la gente. Pero el alcalde tiene limitaciones presupuestarias y de infraestructura y a eso súmele que las autoridades no están entregando información de dónde están  los enfermos y quiénes son los enfermos. Y ahí la cosa se complica aún más. La información es para entregar una ayuda y no para estigmatizar a la gente. Muchas de las personas que están en cuarentena y están confinadas en su casa están obligadas y no pueden salir. Muchos no tienen una red de ayuda que le puede dar alimento.

Entonces el alcalde Codina (Germán) y los cinco alcaldes de mi distrito en general han estado muy de la mano con la gente. Están  realmente superados porque esto es gigantesco, realmente gigantesco.

¿Usted perdone ha tenido contacto con familias o ha intercedido para derivar a personas contagiadas y que no tienen las condiciones para hacer una cuarentena en su vivienda?

-A mí me han preguntado muchas personas, me mandaba sus datos; y el conducto regular es que ellos se pueden acercar a su municipio o al Cesfam y de ahí se encauza. Hasta ahora no ha resultado ni para allá ni para acá. Cuando a la gente no le ha resultado por los Cesfam, porque la respuesta es que ‘los vamos a estar monitoreando’,  pasan los días pasan la semana y la gente sigue su casa.

Hasta ahora no conozco a nadie que haya podido acceder a una residencia sanitaria y me tiene muy preocupado.

La pregunta también iba en relación a la bajada de información por parte de la autoridad central.

Es que tampoco la información que se ha entregado ha sido eficaz. Los números de teléfonos no responden. El teléfono estaba fuera de servicio, es un hecho de la causa.

En el caso de la entrega de las cajas de alimentos que se hizo por sectores y no por el Registro Social de Hogares, ¿usted está de acuerdo con esta modalidad?

-Sí absolutamente, esa es la línea que hay que seguir. Si uno empezaba a entregar cajas en diferentes sectores o en un lugar sí y en otro no, claramente eso se iba a transformar en un problema, porque la gente iba a decir ‘por qué yo no’. Se está actuando de buena fe.

NI CON MILITARES LA GENTE RESPETA

¿Usted es partidario de la caja o de la Gifcard?

-Es difícil la pregunta. Estamos en una vía con dos salidas.

En Pirque, por ejemplo, una persona me decía que no tiene dónde comprar y que no tiene nada cerca. Entonces a esa persona no le serviría esa tarjeta, por lo que habría que tomar una decisión y al parecer es la caja.

¿Cómo cree que va a funcionar la cuarentena en San José de Maipo que es una comuna pequeña?

-La cuarentena en La Florida y Puente Alto ha sido difícil porque la gente no entiende que tiene que quedarse en su casa. En el caso de San José de Maipo uno espera de que la gente pueda ver lo que estaba pasado en estas comunas y que tome conciencia y no salga. Sería súper fácil decir: ‘mira yo espero de que la gente está en su casa y poner militares en la calle y vamos a mantener el orden’.  Está demostrado con los días y con las semanas que ni con los militares la gente respeta.

-Esta zona es bastante compleja en la social, ¿cómo cree que va a salir después de la pandemia? ¿Cuánto va a costar recuperar el tejido social que se ha visto muy afectado?

-Bien difícil, porque estás comunas nunca han sido tomadas totalmente cuenta. Siempre Puente Alto y La Florida han sido el patio trasero.

Yo no voy a mentir: nos va a costar mucho sudor, porque ya las condiciones eran  difíciles antes,  ya tenías hacinamiento, problemas de droga y delincuencia. Ahora va a subir el nivel de desempleo. Muchas personas de La Florida y Puente Alto, cerca del 80%, vive el día a día.

Nos va a costar unos dos años. Serán meses muy difíciles.

¿Se ha analizado las formas de enfrentar este tema?

-Sí, se está comenzando, pero lo cierto es que aún no sabemos cómo se comporta este virus. En Europa están pensando volver atrás por nuevos brotes. No es lo mismo crear empleos tras un terremoto. Acá tenemos que convivir con un virus y que la gente no se contagie cuando vaya a trabajar. Hasta el momento a mí no se me ocurre algo a este respecto.