Se dieron a conocer las identidades de los imputados, quienes hace pocos instantes fueron trasladados para su respectiva formalización, por el delito de homicidio calificado en calidad de frustrado.

¿Qué pasó?

La Brigada de homicidios de la Policía de Investigaciones detuvo durante las últimas horas a los involucrados en el homicidio frustrado en contra de la enfermera Pola Álvarez; se trataría de Patricia Henríquez (36) y Enrique Hanson (40), ambos también trabajadores de la salud.

La primera fue capturada en Ñuñoa, mientras que el segundo lo atraparon en su domicilio de Puente Alto.

Según información preliminar, el pololo de la acusada sería uno de los individuos que llegó en moto hasta las cercanías de la Clínica Cordillera para cometer el ataque.

Henríquez y Hanson son pareja y sería él quien está sindicado como el autor material del intento de homicidio, arriba de una moto de su propiedad que fue clave para su identificación. Esto porque tenía la patente.

Al respecto, la ministra del Interior, Izkia Siches, agradeció el trabajo policial y señaló que “esperamos la pronta recuperación de la profesional y que sus agresores paguen”.

Los hechos

Pola Álvarez, de 32 años, fue apuñalada en once oportunidades cuando llegaba a su casa ubicada a pocas cuadras de su lugar de trabajo, la Clínica Cordillera.

Según relató su papá, Patricio Álvarez, los dos atacantes portaban una foto de ella para identificarla y perpetrar el ataque.

Además, reveló que la mujer detenida habría realizado una serie de amenazas contra Álvarez, ya que ésta última fue ascendida como jefa de turno de urgencias, lo que derivó en el despido de la primera. Sin embargo, la detenida evitó su salida presentando una licencia médica, agregó el progenitor.

Actualmente, la enfermera herida se recupera satisfactoriamente, fuera de riesgo vital.

Hablan ex compañeras de la pareja

Actualmente Hanson se desempeñaba como enfermero en el Hospital San José de Maipo y según versiones de ex colegas del individuo, tuvo ciertas dificultades con su entorno, puntualmente al recibir una denuncia de acoso sexual hace alrededor de cuatro años.

Por otro lado, se recogió el testimonio de Carla, quien habría trabajado junto a Patricia Henríquez en el Hospital de La Florida. Relata un episodio inventado por esta última, en que comentó al personal del recinto, que sufría de un tumor cerebral, y que le restaban 3 meses de vida.

Añadió que posteriormente la desvincularon del centro asistencial porque “era demasiado cizañera”.