Tamaña sorpresa se llevaban las personas que por obligación debían concurrir hasta las oficinas atochadas y poco ventiladas del Conservador de Bienes Raíces de Puente Alto, al ser informados que no estaban emitiendo boletas.

¿Qué pasó?

Usuarios de las oficinas del Conservador de Bienes Raíces de esta capital provincial salían sorprendidos, luego de realizar los trámites respectivos y cancelar por ellos su valor, siendo informados que por el momento no tenían boletas y que además la página de este servicio no estaba funcionando; bueno, esto último no es novedad.

¿Qué se decía?

Tamaña admiración de los usuarios, ya que se preguntaban si cualquier establecimiento de barrio o repartición privada o semi pública, como fuese, ¿podría funcionar de esta manera?; es más, cuando estas oficinas entregan documentos legales, que se suponen deberían ser estrictamente rigurosos con estos documentos, especialmente con las boletas de servicios.

Será algún beneplácito legal a la cual se podrán acoger los señores conservadores, no lo sabemos; pero, resulta más que sorprendente que un establecimiento de estas características esté con sus puertas abiertas, funcionando, sin proporcionar el respectivo documento legal; solamente sus clientes, por el día de hoy al menos, recibían una hoja impresa en una computadora a cinta y una vaga explicación.