La empresa, en sus filiales que operan en la comuna, ha tomado múltiples medidas para brindar la mayor protección a sus trabajadores y así continuar con la fabricación de elementos tan necesarios como pañales, papel higiénico y papel que sirve para elaborar cajas que transportan alimentos y medicamentos.

Al igual que en varias otras empresas del país y el mundo, en CMPC, una de las compañías más grandes de Chile y con importante presencia en la comuna de Puente Alto,  se ha estado monitoreando prácticamente desde el comienzo la evolución del coronavirus. 

En todas las filiales de la empresa con presencia operativa, distribuidas en ocho países, se han adoptado estrictas medidas de cuidado y protección para todos los equipos, conformados por  colaboradores directos como indirectos.

Se ha asumido el doble desafío de cuidar a los trabajadores y responder a la demanda por sus  productos, muchos de ellos muy necesarios para la vida diaria de las personas, como el papel higiénico, los pañales de adultos y guaguas, las cajas para medicamentos o para transportar alimentos, entre muchos otros.

En la planta de Puente Alto –donde operan las filiales Softys y Corrugados- también desde principio de marzo se puso en marcha un protocolo completo para evitar la propagación y contagio de este virus. Algunas de las medidas incorporadas por las filiales son:

              -Control de acceso a la planta e instalaciones, donde se mide la temperatura de los colaboradores, la que no deberá superar los 37,5°. Esta se toma con cámaras o pistolas digitales.

              -Ingreso a faenas sólo a personas indispensables para la continuidad operativa y cuidado extremo para personal con mayor exposición a personas. Los colaboradores administrativos y las personas de los grupos de riesgos –mayores de 60 años y con alguna enfermedad crónica- están bajo la modalidad de teletrabajo.

              -Prohibición total de saludarse de manos o tocarse y las personas deben, en todo momento, trabajar a más de 2 metros de distancia.

              -Lavado de manos con agua y jabón de forma frecuente (cada hora) y uso de alcohol gel, como complemento al lavado de manos. Para lo cual se han instalado nuevos dispensadores en diversos lugares de la planta.

              -A cada colaborador se le entregan diariamente mascarillas.

-Entrega de kits individuales para sanitizar las áreas de trabajo. Este está compuesto por guantes, una solución de cloro certificada y un traje blanco. Esta acción de sanitización se realiza cada vez que un colaborador ingresa a su turno.

– Adecuación de turnos operacionales –de tres se pasó a dos- para reducir al máximo el contacto al interior de las plantas, turnos sólo con personal crítico. Todos aquellos trabajos que no son prioritarios para la operación de la planta o faena fueron suspendidos.

– Las reuniones deben ser lo más cortas posibles y deben ser al pie de máquina o en lugares abiertos por ruidos y no en salas de reunión, siempre manteniendo una distancia mayor a dos metros entre personas.

-Marcadores visuales en los pisos para que cuando los colaboradores deban reunirse mantengan la distancia social necesaria.

-Se fijaron horarios de entrada y salida de los camarines de acuerdo a cada turno para evitar aglomeraciones. Además, se instalaron nuevos lugares de cambio de equipamiento con el mismo objetivo.

-Se decretó la separación física de dos metros entre cada puesto de comida. Para aquellas salas de alimentación más pequeñas se instalaron separadores de acrílicos y se obliga al uso de alcohol gel a la entrada y salida.  

-Se incrementó al doble la cantidad de buses que transportan a los colaboradores, ya que se respeta en su interior la necesidad de distanciamiento social – dos metros entre personas- y es obligatorio el uso de mascarillas. 

 -A todas las empresas contratistas se les ha informado y entregado este protocolo que se está aplicando con el fin de controlar los contagios.

Sanitización

Otras de las medidas que se ha tomado tanto a nivel interno como externo es la sanitización. CMPC está apoyando en forma permanente la higienización de calles y espacios públicos de Puente Alto, algo que también se ha repetido en el sur de Chile.

Junto a ello, y específicamente en la planta de Puente Alto, se sanitizan dos veces al día los casinos, camarines y áreas de tránsito y todos los fines de semana se desinfectan las líneas de producción, máquinas y lugares internos de trabajo.

Se han instalado pediluvios sanitarios en las entradas a la plantas, lo que permite que los colaboradores limpien sus zapatos en estas alfombras que contienen una solución de desinfectante y así se evita la transmisión de microbios.  Además, permanentemente transita un camión sanitizador por las calles y espacios abiertos al interior de la planta.

También con el fin de ayudar a dar soluciones a la crisis sanitaria, CMPC y la fundación Desafío Levantemos Chile dispusieron dos clínicas móviles para recorrer los barrios de Puente Alto, entregando atención de salud a sus vecinos. Se trata de dos vehículos equipados con recursos médicos y personal del Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente y de la Corporación de Salud de Puente Alto para evitar que los vecinos deban trasladarse a los distintos centros médicos.