La docente se ha desempeñado en diversos liceos y colegios de la comuna y, a la vez, ha explorado otras áreas de su interés que también le han reportado beneficios económicos.

“Recién vengo de terminar una clase a 27 alumnos del Colegio Los Copihues vía online, por todo esto de la pandemia. No había trabajado como profesora hace tiempo y comencé hace unos días a ejercer nuevamente, así que feliz”, indica Ana Zelada, docente puentealtina de educación general básica, quien ha laborado en diversos establecimientos de la capital provincial.

Oriunda de Valdivia. Cuenta que llegó a Puente Alto junto a sus padres cuando tenía tres años. El primer recuerdo que tengo es subirme a una caja en la casa nueva, porque no podía alcanzar la ventana para mirar el exterior”, rememora. Mayor de tres hermanos, tuvo una infancia bien sacrificada, según dice, pues su madre se hizo cargo de ellos ante la ausencia de un padre. “Ella era peluquera, y luego se amanecía tejiendo, y entre todos la ayudábamos”,comenta.

Cuando cursaba educación media en el Liceo A115, cuenta que destacó en el deporte, llegando a ser campeona del lanzamiento de la bala y la jabalina. “Fueron tiempos muy lindos. Me acuerdo de los torneos que se realizaban con los demás establecimientos de la comuna, con el Liceo Industrial, la Consolidada, etc. Eran muy emocionantes”.

Tras dar la PAA, estudió biología un año y medio y luego obstetricia, pero con la privatización de la educación en los años 80, le fue imposible continuar con la carrera,  al no poder costearla. Me dediqué entonces a las manualidades y los tejidos. Traté de buscar empleo pero estaba mala la cosa. Yo con esto ganaba más que un profesional con un trabajo apatronado. Asique me dediqué a tejer por varios años”.

AÑOS DE DOCENCIA

Ya en 1991, una amiga la motiva a entrar a trabajar en el Colegio Cordillera en reemplazo de una docente. “Con el año y medio que estudié biología podía ejercer como profesora. Se hacía un trámite en el Ministerio de Educación en el cual se nos entregaba un permiso. Con el tiempo llegó a Puente Alto la Universidad de Los Lagos y se nos dio la opción de ingresar a clases para profes no titulados, en donde finalmente pude sacar mi título de profesora de enseñanza básica y posteriormente hice un postítulo en Ciencias en la Universidad Católica gracias a una beca”.

Zelada posteriormente se desempeñó a la Escuela Genoveva Mall Briones por 18 años, y luego fue llamada por la Corporación Municipal para trabajar en la Escuela Las Palmas, “donde viví una realidad diferente, con niños vulnerables, la que fue una muy linda experiencia, como cuando estuve en el Colegio Padre Hurtado.  Después trabajé en el Colegio Arturo Prat y en el  Liceo Chiloé. Luego vino la pandemia y quede sin empleo, pero como soy una persona ordenada con los dineros y que ahorra, no la pasé tan mal. Y ahora volví a ejercer. ¡Ah! y también en el 2010 tomé clases de biomagnetismo, algo que me interesaba de hace mucho rato, donde también me desarrollé y tengo mis pacientes. Siempre me he reinventado, explorando diversas áreas”.