Daniel Zamora Barrios lleva 11 años como dirigente vecinal y social en Casas Viejas y hoy está liderando la ayuda a los más carenciados en medio de la pandemia.

Lleva poco más de 30 años en Casas Viejas y 11 como presidente de la Junta de Vecinos a nivel local, por lo que conoce casi de memoria los pasajes y calles de este popular sector de la comuna de Puente Alto.

Antes de jubilarse,  Daniel fue conductor de buses interprovinciales, especialmente con servicios hacia el norte del país por más de dos décadas.

Luego adquirió un furgón escolar para tener una entrada económica extra, pero la pandemia del Covid-19 y la extensa cuarentena aplicada a Puente Alto ha hecho que el negocio sea igual a cero.

Daniel, quien vive junto a su actual pareja, luego de enviudar, siempre ha tenido la voluntad de ayudar a los demás. De ahí que los vecinos lo buscaron para que liderara la Junta de Vecinos.

“Un día me vinieron a buscar para pedirme que sea candidato. Gané a la primera y aquí estoy 11 años”, comentó el dirigente a PALD.

Nacido en Recoleta, pero puentealtino por adopción, recalca que siempre le gustó colaborar con sus vecinos y que tiene “pasta” para ser dirigente.

Este reconocido vecino de Casas Viejas cuenta con orgullo que durante su gestión se ha incrementado las obras sociales y vecinales en el sector, en especial por las buenas relaciones que hay con el municipio local.

Destaca también que en cada catástrofe que se ha presentado en el país, como Junta de Vecinos han colaborado con ayuda a las familias damnificadas, especialmente en los incendios forestales.

EL DRAMA DIARIO

Desde que comenzó la pandemia por el Covid-19 los casos de familias necesitadas o que están subsistiendo con lo básico han ido en aumento en las últimas semanas en Casas Viejas.

Así lo sostiene Daniel Zamora, quien reveló que muchas veces se ha quebrado ante situaciones de carencia total.

“Bueno la verdad que ha sido bastante dramático. Nosotros como sanitizamos casa por casa nos hemos encontrado con muchos casos de Covid-19. Uno se quiebra al conocer las realidades de algunas familias, en especial de los adultos mayores que viven solos”, manifestó a PALD.

Junto a su socio Alejandro Montecinos, levantaron una “olla solidaria” que entrega 140 raciones de almuerzo de lunes a domingo.

“Todos los días se ve mucha gente aquí con su ollita. Acá muchos cooperan con alimentos no perecibles y otras cositas. Día a día se va incrementando el número de personas y algunas se quedan sin alimentación”, asegura Zamora.

El reconocido vecino de Casas Viejas dice que el trabajo es constante y que no pueden bajar los brazos.

“Trabajamos bastante, nos quebramos muchas veces. Hay gente que no tiene qué comer, muchas gente con Covid-19, abuelitos que le vamos a dejar su pancito. Nos llega en el alma”, comentó a este periódico.

Zamora detalló que en el sector se han registrado algunas muertes por el coronavirus y donde los velorios y entierros han sido muy restrictivos.

-¿Qué mensaje le entrega a Casas Viejas?

-La gente acá es solidaria y siempre apoya, en especial en las malas. Acá las que menos tienen más dan. Le envío un abrazo grande a todos y ya compartiremos entre todos.